Las infiltraciones permiten administrar el tratamiento exactamente donde hace falta: en la musculatura masticatoria o dentro de la propia articulación. Cada una tiene su indicación y su contexto, y siempre forman parte de un plan de tratamiento, no son un gesto aislado.
Toxina botulínica (Botox): la infiltración más frecuente
La infiltración de toxina botulínica en maseteros y temporales es, con diferencia, la que más realizamos: reduce la fuerza del apretamiento en el bruxismo, alivia el dolor miofascial y trata la hipertrofia maseterina. Es un procedimiento de consulta, de unos 10 minutos, con efecto de 3 a 6 meses. Tiene página propia con toda la información: toxina botulínica para el bruxismo →
Ácido hialurónico intraarticular
El ácido hialurónico lubrica la articulación y mejora su función en la patología articular degenerativa y en los trastornos internos del disco. No lo infiltramos de forma aislada: se administra dentro de un procedimiento intraarticular, que puede ser:
- Artroscopia (opción preferida): se realiza con anestesia general y permite, además, ver directamente el estado de la articulación y tratarla desde dentro en el mismo acto.
- Artrocentesis: lavado articular con anestesia local, como alternativa en casos seleccionados.
Plasma rico en plaquetas (PRP)
El PRP se obtiene de una pequeña extracción de la propia sangre del paciente, que se procesa para concentrar las plaquetas y sus factores de crecimiento. Infiltrado en la articulación, busca favorecer la reparación de los tejidos y mejorar el dolor y la función articular. Al ser un producto de tu propio organismo, no hay riesgo de rechazo ni de alergia.
Igual que el ácido hialurónico, se administra en el contexto de una artroscopia (preferida, con anestesia general) o de una artrocentesis (con anestesia local).
Preguntas frecuentes
¿Cuántas infiltraciones necesitaré?
Depende de la técnica y de la patología: la toxina botulínica se repite cada 3-6 meses según la respuesta; el ácido hialurónico y el PRP se administran durante la artroscopia o la artrocentesis y, según la evolución, pueden repetirse. Se define en tu plan de tratamiento.
¿Qué diferencia hay entre el ácido hialurónico y el PRP?
El ácido hialurónico actúa sobre todo como lubricante y mejora la mecánica de la articulación; el PRP aporta factores de crecimiento de tu propia sangre para estimular su reparación. La elección depende del estado de la articulación, que la artroscopia permite valorar con visión directa.