Artroscopia de ATM

La artroscopia de ATM es una cirugía mínimamente invasiva que permite ver el interior de la articulación con una cámara de menos de 2 milímetros y tratar la patología bajo visión directa: liberar adherencias, lavar la articulación, tratar la sinovitis y, en casos seleccionados, actuar sobre el disco articular.

¿Cuándo está indicada?

  • Patología discal con dolor o limitación que no responde a artrocentesis.
  • Adherencias intraarticulares.
  • Sinovitis y bloqueos de repetición.

¿Artrocentesis o artroscopia?

Son escalones consecutivos de la misma escalera. La artrocentesis lava la articulación «a ciegas» con agujas y es el primer paso por su sencillez y rápida recuperación. La artroscopia añade visión directa e instrumentos: permite diagnosticar con precisión y tratar lesiones que la artrocentesis no alcanza. Elegir bien entre ambas —y no saltarse escalones— es una de las decisiones clave de la unidad.

Cómo es el procedimiento y la recuperación

Se realiza en quirófano, generalmente con anestesia general y en régimen ambulatorio o de ingreso corto. Las incisiones son puntiformes y no dejan cicatriz visible. La mayoría de pacientes retoma actividad normal en pocos días, con dieta blanda, ejercicios de apertura y revisiones programadas.

Preguntas frecuentes

¿Quedará cicatriz?

Las punciones se sitúan delante de la oreja y son de tamaño milimétrico; en la práctica resultan imperceptibles una vez cicatrizadas.

¿Cuánto tarda la recuperación?

La vida normal se retoma en pocos días. La mejoría funcional completa se consolida en semanas, apoyada en fisioterapia y férula según el caso.

Caso real: apertura oral normal y menos dolor a las 6 semanas de una artroscopia bilateral de ATM

Antes: dolor intenso y una limitación marcada de la apertura oral que le dificultaba comer, hablar y su día a día. Después: a las 6 semanas de una artroscopia bilateral de ATM, recupera una apertura oral normal y una mejoría significativa del dolor. Vídeo anonimizado y publicado con el consentimiento de la paciente. Los resultados pueden variar en cada caso.

Esta paciente acudió a la Unidad de ATM con dolor articular intenso y una limitación evidente para abrir la boca, algo que interfería en gestos tan cotidianos como comer o hablar. Tras valorar su caso indicamos una artroscopia bilateral de la articulación temporomandibular, una técnica mínimamente invasiva. Seis semanas después había recuperado una apertura oral dentro de la normalidad y una notable mejoría del dolor, como se aprecia en la comparativa. Cada paciente y cada articulación son diferentes; el objetivo siempre es devolver función y calidad de vida con el tratamiento menos invasivo posible.

¿Tienes dolor o dificultad para abrir la boca?

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