La artrocentesis es un lavado de la articulación temporomandibular mínimamente invasivo. Mediante dos agujas finas se irriga el espacio articular con suero, eliminando mediadores inflamatorios y liberando adherencias. Es especialmente eficaz en el bloqueo articular (la boca que «no abre») y en el dolor articular que no responde al tratamiento conservador.
¿Cuándo está indicada?
- Bloqueo articular agudo por desplazamiento discal sin reducción.
- Dolor articular persistente pese a férula y medidas conservadoras.
- Limitación de apertura de origen articular.
Cómo es el procedimiento
Se realiza con anestesia local, habitualmente con sedación, y dura unos 20-30 minutos. Tras el lavado puede infiltrarse ácido hialurónico o corticoide según el caso. La recuperación es rápida: la mayoría de pacientes hace vida normal en 24-48 horas, con dieta blanda unos días y ejercicios de apertura pautados.
Cuando la artrocentesis no es suficiente o la patología discal es más avanzada, el siguiente escalón es la artroscopia, que añade visión directa de la articulación.
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa?
Con anestesia local y sedación el procedimiento es bien tolerado. Las molestias posteriores son leves y se controlan con analgesia habitual.
¿Cuándo notaré mejoría?
La apertura suele mejorar de forma inmediata en los bloqueos; el dolor va disminuyendo a lo largo de las primeras semanas, apoyado en la fisioterapia y la férula.